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Escrito por Octogenario
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martes, 18 de agosto de 2009 |
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Parace que el Altísimo ya nos ha cogido la medida.
No es suficiente lo malos que somos y de lo que contaminamos tenemos los días contados, y nos manda este castigo mutado de un cerdito.
Cero que aún no había comentado nada de ese cabroncete llamado H1N1.
"La suerte del marrano", El Pollo
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