En los tiempos que corren a uno no le queda más que tomar partido. Ser un curilla de mierda y hacer lo que dicta los obispos fascistas, o bien ser satánico y de Carabanchel.
Así que todos a celebrar un aquelarre a la catedral de la Almudena. Podríamos sacrificar a algún virgen (pero las traeremos de casa que seguro que en el lugar hay poc@s). Que uno lleve el spray para el pentagrama que yo me encargo de la música: