Estaba en Calpe, no se que hora era, España aun jugaba al fútbol y acababa de meter un gol a la poderosa selección de Perú. Yo reflexionaba por lo que había cambiado esta localidad costera en tan poco tiempo. En el tercer pampero sonó "Mi calle" de Lone Star y pensé que tal vez todo no estaba perdido en el Levante español. A la mañana siguiente todo volvió a ser igual de triste.